El edad del deseo
Releí recientemente esta novela corta e intensa que figura entre lo más destacado de la literatura francesa. La autora reconstruye su infancia a través de fragmentos evocados en las descoloridas fotos de un álbum familiar (La niña de la portada es la propia Marguerite Duras). Una narración fragmentada, donde la voz infantil de la protagonista se mezcla con la voz adulta, en medio de un relato autobiográfico de tiempo difuso. Una niña francesa de 15 años nacida en la Indochina colonial de la década de los treinta, termina involucrada eróticamente con un hombre chino mucho mayor. La novela habla de los juegos de poder, del colonialismo y el racismo, de la ambigüedad moral, pero primordialmente sobre el despertar de un deseo sexual ardiente y libre de romanticismo en el cuerpo de una niña/mujer. La voz de Duras es muy fuerte. Emocionalmente devastadora. Pero no se auto compadece ni se detiene en moralismos irrelevantes. La protagonista rechaza el rol pasivo esperado para una mujer joven de su época y se entrega intensamente al placer como escape a una realidad de violencia y precariedad. Me entusiasmó sentir su influencia en autoras como Annie Ernaux, ganadora del Nobel en 2022. Especialmente con la novela El Acontecimiento. Y en otras voces de este amplio linaje de escritoras intimistas, autobiográficas y desafiantes, como Amèlie Nothomb o Luna Miguel.

