Blanco de Han Kang

Blanco de Han Kang es sin duda mi libro favorito de la autora, porque además de ser una hermosa integración de su poesía y su prosa, es un libro que trasciende la página, y el lenguaje para convertirse en perfomance.

173 PÁGINAS | IDIOMA ORIGINAL: COREANO | TÍTULO ORIGINAL 흰 (Huin) | 2016

Leer a Han Kang siempre se siente como si un tren te hubiera pasado por encima. Uno queda taciturno. Pareciera que para esta autora la pluma es un bisturí en busca, inequívoca, de la yugular. Y Blanco no es la excepción.
Con un minimalismo casi espectral, la coreana Han Kang construye esta obra profundamente experimental que no se parece a nada. A partir del color blanco, inicia una exploración íntima de su memoria, de los objetos, las texturas y silencios que lo evocan: la nieve, una gasa, la luz, el arroz… Lo que podría haber sido una novela sobre el duelo se convierte en una especie de plegaria laica hecha de imágenes, listas y objetos —todos blancos— que cargan con la tarea imposible de nombrar el dolor.
La escritura se despoja de todo exceso hasta quedar en el hueso. El silencio, lo no dicho y la ausencia son parte de la narrativa. Es una novela corta, que en ocasiones recuerda a un poemario, y que puedes terminar en una sentada.

 

 

Blanco es un homenaje a su hermana, que murió a pocas horas de nacer, y cuya ausencia parece justificar la propia existencia de Han Kang. La autora se debate entre la gratitud de haber sido la “elegida para vivir” y la deuda culpable que la atraviesa.. ¿Cómo sería el mundo si ella nunca hubiera existido? El juego de encarnar esa vida cercenada es parte de la ficción.

 

 

El genio de esta obra tan abstracta es que en determinado punto para Han Kang el lenguaje alcanza su límite y, al volverse insuficiente para sus propósitos, el libro traspasa las páginas y se convierte en una performance. Han Kang interactúa en silencio con los objetos y nos narra con el cuerpo.

BLANCO - HAN KANG

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