Circe de Madeline Miller: Un retelling moderno de la Odisea

El origen literario de Circe está fragmentado. Su aparición más célebre es La Odisea de Homero, donde ella es un obstáculo, una bruja malvada que convierte a la tripulación de Odiseo en cerdos por puro capricho, y además retiene a Odiseo como amante durante un año en la Isla de Eea. Ochocientos años después, en pleno imperio romano, Ovidio retoma a Circe en sus Metamorfosis, sólo para magnificar el mito, retratándola como una hechicera vengativa y cruel, que transforma a la hermosa Escila en un monstruo marino motivada por los celos y la envidia.

Pero en nuestro siglo XXI, una mujer alzó su pluma para contar otra versión de la historia de este personaje. Madeline Miller rescató a esa diosa primitiva de hace 2800 años y a la bruja despechada de hace 2000, y las convirtió en una mujer tridimensional en esta novela que es una de las lecturas más entretenidas que he disfrutado en mucho tiempo. Al final, quizás no fue la maldad lo que motivaba a Circe sino el instinto de supervivencia.

Miller es académica de clásicos, así que sus licencias creativas en esta historia son decisiones concienzudas y basadas en un conocimiento profundo de la mitología clásica. Y sin duda, su intención con Circe fue mostrarla como una diosa más humanizada. De hecho, según Ovidio su voz era humana, cosa que los dioses del Olimpo consideraban un defecto. Pero para la autora, ese fue precisamente el punto de partida para desarrollar a esta Circe terrenal, empoderada y subversiva. A diferencia de los perezosos dioses del Olimpo que consiguen lo que quieren con un chasquear de dedos, Circe, tiene que ganarse su magia, la pharmakeia; su gran poder es el resultado de un trabajo de aprendizaje con las plantas. El exilio al que fue condenada, a diferencia de la visión clásica, es para Circe una liberación, que le permite vivir en libertad. Su “habitación propia” como diría Virginia Woolf a principios del siglo veinte.

Y con respecto a Odiseo… olvídense del héroe perfecto. Aquí lo vemos a través de los ojos de Circe como un hombre brillante, sí, pero también paranoico y traumatizado por la guerra. Madeleine Miller le otorga a Circe algo que la épica antigua le negó a ella (y a tantas mujeres): la soberanía sobre su propio destino. 

Esta novela lo tiene todo: la aventura épica de Homero, la sed de venganza del Conde de Montecristo, la magia de los cuentos de los hermanos Grimm. Pero ante todo es una puerta de entrada a la mitología griega, escrita con una prosa culta pero accesible para ese lector moderno que quizás siente intimidado por la dificultad de leer un clásico. Sin embargo, creo que es muy probable que luego de leer Circe caigas en una trampa maravillosa: vas a querer más, y sin darte cuenta, te va a convencer de leer uno de los mejores libros de todos los tiempos: La Odisea, una obra a la que te invito a perderle el miedo. Es sencillamente maravillosa. Piensa que ha sobrevivido casi tres mil años. Considerála un regalo de la humanidad, al alcance de tus manos.

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